Ciudad de México, 24 de agosto de 2025. – El mercado de coleccionismo automotriz global registró una transacción histórica con la venta de un Nissan Skyline GT-R NISMO 400R del año 1996, por la cifra de 995.000 dólares. La unidad, caracterizada por su estado de conservación excepcional con un odómetro que apenas supera las 4.000 millas, se erige como uno de los ejemplares más valiosos de la industria japonesa.

El vehículo subastado representa la materialización de la máxima expresión tecnológica de Nissan en su era. Su linaje se remonta a la generación R32, apodada «Godzilla» por su abrumadora dominancia en los circuitos durante la década de 1990, donde su superioridad obligó a modificaciones reglamentarias en las competiciones del Grupo A.

La génesis del modelo 400R está intrínsecamente ligada a las ambiciones de Nissan en el endurance. Tras un proyecto para competir en las 24 Horas de Le Mans con el chasis R33, la automotriz decidió transferir el conocimiento desarrollado por NISMO, su división de competición, a una edición limitada para carretera.
Este proceso resultó en una transformación integral del GT-R R33 estándar. El motor twin-turbo RB26DETT fue sometido a una significativa ampliación y optimización, permitiéndole superar ampliamente el límite extraoficial de potencia vigente en Japón en esa época, conocido como el «acuerdo de caballeros» de 280 CV. La potencia final se cifró en aproximadamente 400 caballos de fuerza, lo que otorgó su nombre al modelo.

La adjudicación cercana al millón de dólares refuerza el estatus del Skyline GT-R, y particularmente del escasísimo 400R, no solo como un icono de la cultura automotriz, sino también como un activo de colección de primer nivel a escala internacional. La transacción sienta un precedente para el valor de las joyas más exclusivas del performance japonés.
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