Monterey, California, 18 de agosto de 2024. – La firma especializada Gunther Werks ha presentado oficialmente durante la Monterey Car Week su última y más audaz creación: el Proyecto F-26. Se trata de un restomod basado en el Porsche 911 clásico que eleva el concepto de reinterpretación a un nivel superior, fusionando el ADN de la icónica deportiva alemana con el rendimiento crudo de un hiperdeportivo contemporáneo. La producción será estrictamente limitada a 26 unidades, asegurando su lugar como una de las propuestas más exclusivas del mercado.

El corazón del F-26 es una obra de ingeniería especializada. Lejos de contentarse con modificaciones menores, Gunther Werks, en colaboración con el experto Rothsport Racing, ha desarrollado un motor bóxer de seis cilindros y 4.0 litros con turbocompresores gemelos. Esta planta motriz genera cifras estratosféricas: 1.000 caballos de fuerza y un par motor de 1.017 Newton-metro. Para gestionar un estrés térmico tan extremo, incorpora un sistema de refrigeración de competición y un intercooler completamente rediseñado.

Todo este poder se transmite a las ruedas traseras a través de una caja de cambios manual de seis velocidades, una elección que refleja el compromiso con una experiencia de conducción pura y conectada. El chasis recibe un equipamiento de alto nivel para controlar la potencia, incluyendo un diferencial de deslizamiento limitado, una suspensión delantera de doble horquilla, amortiguadores adaptativos y un sistema de control de tracción configurable.

La búsqueda del rendimiento extremo se materializa también en la carrocería, construida casi en su totalidad en fibra de carbono. Este enfoque radical resulta en un peso total de apenas 1.224 kilogramos, prometiendo una relación potencia-peso excepcional. El diseño, inspirado en los legendarios Porsche Slantnose y la aerodinámica de aviones de combate, presenta una fascia frontal única, pasos de rueda significativamente más anchos y una zaga radical dominada por un alerón fijo, una barra de luces LED y un difusor de gran tamaño.

El interior sirve como un santuario donde el lujo se encuentra con el propósito racing. La cabina está envuelta en carbono, cuero de primera calidad tratado artesanalmente y Alcántara, creando un ambiente que es a la vez exclusivo y orientado al conductor.
En conjunto, el Gunther Werks F-26 se posiciona no solo como un restomod, sino como la interpretación más visceral y extrema del Porsche 911 refrigerado por aire. Representa un punto de encuentro único entre la nostalgia por un diseño clásico y la demanda moderna de un rendimiento hiperdeportivo sin concesiones.
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